sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuento y canción para actividad plástica

Cuento y canción para actividad plástica.

Fernando Crayones comparte  un  nuevo cuento y  vídeo canción  de su autoría que pueden ser excelentes recursos  para  motivar a los más pequeños en  alguna actividad plástica .


Potes de témperas
Esa mañana y solo por un segundo, los chicos de la salita detuvieron todo, las risas, las peleas, los caprichos, todo.
-Escuchen, escuchen –dijo la señorita.
-Queremos salir, queremos salir -se escuchó. Era un sonido tan chiquito como cada uno de los potes de témperas que la señorita preparó sobre las mesas.
Los chicos, que terminaban de acomodarse sus pintorcitos, se fueron acercando. Y en silencio se sentaron.
Queremos salir, queremos salir -repetían las témperas.
Entonces la señorita, ante la mirada atenta de los chicos, tomó un pincel como si fuera un micrófono y lentamente lo acercó al pote de la tempera roja.
-¡Yo quiero salir! quiero ser un tomate, una caperucita o...ya sé …un auto rojo de carrera… bruuuum …-pidió el pote.
Al escuchar esto, llenos de curiosidad, cada chico tomó su pincel y lo acercó a su pote.
A Tomy le tocó el verde que con firmeza le dijo:
-Yo quiero ser pasto, pero sin caballo porque siempre me muerde; no… mejor quiero ser un sapo, no… un dinosaurio si, si, si, pintemos un dinosaurio-
A Maité le tocó el pote de témpera de color azul, aunque ella hubiese preferido el rosa, también acercó su pincel y escuchó:
 - Hagamos un príncipe -lo invitó la témpera.
El pote de color amarillo que le tocó a Juani estaba un poco fastidioso:
-Hoy no quiero ser sol -protestó- hoy tengo muchas ganas de ser un patito, dale Juani habla con Lara que tiene el celeste y pedile que pinte un poco de agua, así  puedo ser un pato -suplicó.
Pero el que estaba realmente enojado era el pote de color blanco que le tocó a Pedro.
-Yo no quiero salir ¿Para qué? -se preguntaba - si yo pinto y ni se nota-refunfuñaba sin parar.
Al escuchar esto, la señorita buscó en el armario una hoja toda negra y se la dio a Pedro para que el color blanco se sienta a gusto.
Así, el color blanco fue una luna enorme, una nave espacial y un montón de estrellas.
Desde ese día los chicos del jardín y las témperas pintaron todos los días algo nuevo, único, distinto como cada niño.


Fernando Crayones

Después de leer el cuento a los niños se les podrá preguntar:
  ¿Qué colores tenían los potes del cuento?
  ¿Qué dibujos quería pintar cada uno?
  ¿Cual es tu color favorito?
   ¿Que pintarías con ese color?
FUENTE:http://salaamarilla2009.blogspot.com.ar/2014/10/cuento-y-cancion-para-actividad-plastica.html

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